Climate Proofing: de requisito administrativo a oportunidad estratégica para el territorio

Como os comentamos en nuestros perfiles en redes sociales, esta semana asistimos a un webinar para profundizar en la evaluación Climate Proofing. 

Como ya hemos comentado en otras publicaciones y se ha destacado en este webinar, las actuaciones financiadas a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) o FTJ deben incorporar obligatoriamente un análisis de protección o resiliencia frente al cambio climático. No se trata de una recomendación ni de un criterio valorable: es una condición previa para poder acceder a la financiación.

Por tanto, una de las primeras conclusiones es que la evaluación Climate Proofing ha dejado de ser un concepto técnico reservado a especialistas en cambio climático para convertirse en un requisito clave en la planificación de infraestructuras financiadas con fondos europeos. 

Esto supone un cambio relevante en la forma de diseñar y justificar proyectos. El Climate Proofing exige demostrar que la actuación prevista es compatible con los objetivos de mitigación del cambio climático y, especialmente, que está adecuadamente adaptada a los riesgos climáticos actuales y futuros. Es decir, que la infraestructura proyectada no sólo no contribuye a agravar el problema generando nuevas emisiones, sino que además está preparada para funcionar en un contexto de mayor frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos: lluvias intensas, temperaturas extremas o vientos gran intensidad.

Enfoque global: perspectiva territorial

Una segunda conclusión es que la evaluación adaptada al territorio resulta fundamental. La vulnerabilidad frente a inundaciones, olas de calor, sequías o temporales no es homogénea. Cada municipio o territorio presenta una combinación específica de exposición, sensibilidad y capacidad de respuesta, es más, en infraestructuras o actuaciones dispersas, puede que tengan que responder a diferentes niveles y tipos de riesgo. Un municipio costero no enfrenta los mismos riesgos que uno del interior; una ciudad densamente urbanizada no responde igual que un entorno rural; una infraestructura crítica no tiene la misma tolerancia al fallo que un equipamiento secundario. 

En ese sentido, la herramienta digital HEDIVA, que fue presentada durante este webinar,  ayuda de manera importante a identificar dichos riesgos, pero es necesario trasladar sus resultados a un contexto local a la hora de proponer las medidas de adaptación que puedan ser más eficaces. 

Por ello, la evaluación Climate Proofing no puede resolverse mediante plantillas genéricas ni análisis estándar. Requiere un estudio específico que tenga en cuenta escenarios climáticos regionalizados, características físicas del emplazamiento, interdependencias con otros sistemas y condiciones socioeconómicas locales. En definitiva, exige comprender el territorio en su complejidad. 

Capacidad de Adaptación con perspectiva humana

Como tercera reflexión, desde Reseteo Urbano creemos que existe el riesgo de abordar esta evaluación únicamente desde un enfoque técnico, apoyado exclusivamente en datos climáticos, modelos predictivos y matrices de riesgo. Aunque estos instrumentos son imprescindibles, resultan insuficientes si no se complementan con una mirada humana y social.

La vulnerabilidad no es solo una cuestión biofísica; también es social. La capacidad de adaptación de una comunidad depende de factores como su estructura demográfica, el nivel de renta, la calidad del parque de viviendas, las redes de apoyo vecinal o la proximidad y facilidad del acceso a servicios básicos. Ignorar estas dimensiones puede conducir a soluciones técnicamente correctas pero socialmente ineficaces, inaplicables o incluso injustas.

Para nosotros, incorporar la perspectiva de la comunidad en el Climate Proofing implica escuchar a quienes habitan el territorio, conocer cómo perciben los riesgos y qué experiencias previas han tenido frente a eventos extremos. Supone integrar el conocimiento local en la identificación de vulnerabilidades y en la definición de medidas de adaptación. Y también significa evaluar cómo una infraestructura puede reducir desigualdades o, por el contrario, incrementarlas.

De requisito a oportunidad

En este sentido, el requisito europeo puede y debe entenderse como una oportunidad. Más allá del cumplimiento formal necesario para acceder a determinados fondos, la evaluación Climate Proofing ofrece la posibilidad de replantear la planificación de infraestructuras desde una lógica de resiliencia territorial integral. Una resiliencia que no se limite a resistir impactos climáticos, sino que también fortalezca el tejido social y la capacidad colectiva de respuesta.

Convertir una obligación administrativa en una herramienta estratégica depende, en última instancia, de cómo decidamos abordarla. Si ampliamos el foco más allá de lo puramente técnico y situamos a las personas en el centro, el Climate Proofing puede convertirse en un verdadero motor de transformación urbana.

 

¿Tienes dudas sobre herramientas y el proceso de evaluación Climate Proofing? Contáctanos y seguro que podemos ayudarte. 

Reseteo Urbano. CO-diseñando ciudades a escala humana. www.reseteourbano.com

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.