La Molestia Buena (HDL). El tipo de incomodidad que tu ciudad necesita.

Desgraciadamente (¿o era afortunadamente?) vivimos en una época en la que la comodidad se ha confundido con la calidad de vida. Si tu barrio no tiene problemas de aparcamiento, si el trayecto al trabajo es rápido y si la basura se recoge a tiempo, podrías pensar: «Qué bien, mi ciudad funciona». Pero, ¿Qué pasa si esa comodidad es en realidad una forma de anestesia? ¿Y si esa aparente tranquilidad te ha insensibilizado ante la desigualdad, la contaminación o el abandono de los espacios públicos? Si te sientes demasiado cómodo, es una mala señal. 

Tatúate esta reflexión: “la incomodidad no es algo negativo”; es un “provocador de cambios”  que desde pequeñitos nos han enseñado a evitar.

El fracaso de las campañas de educación y sensibilización de toda la vida

Durante años, hemos sido bombardeados con titulares catastróficos. La sequía es crónica, la contaminación nos está matando, la capa de ozono se desvanece, la inseguridad crece,… Hemos escuchado tantas malas noticias a diario que hemos desarrollado una «fatiga crónica» que nos ha hecho insensibles a ellas. Los informes técnicos, las campañas de concienciación y las noticias de los telediarios ya no nos conmueven. Nos hemos acostumbrado a la mediocridad de nuestra ciudad, aceptando problemas como el tráfico, el ruido, la pobreza, el calor extremo o la falta de espacios verdes como algo inevitable. Y así, la «sensibilización tradicional» ha fracasado. No porque no hubiera información, sino porque se olvidó de que la gente no cambia cuando le das una clase; cambia cuando le das una hostia de realidad. 💥

La Incomodidad como Estrategia y el Concepto de Molestia Buena (Molestia HDL)

En RESETEO URBANO, sabemos que la incomodidad es el primer paso hacia una ciudad mejor. Pero no hablamos de incomodidad por joder. Hablamos de una incomodidad provocada, estratégica, que te obliga a mirarte al espejo y a cuestionar lo que das por sentado. La incomodidad actúa como un despertador que rompe con la rutina, un concepto clave en la psicología social y ambiental (que ya sabes que es una de nuestros superpoderes). Cuando una intervención o un dato te sacan de tu zona de confort, se activa un resorte que te impulsa a buscar respuestas o, aún mejor, a buscar soluciones. No se trata de generar una emoción negativa (que a veces llegará), sino de generar una reacción y un impulso para actuar. 🤯

A diferencia de la Molestia Mala, que es accidental y estéril, la Molestia Buena es una estrategia deliberada para generar incomodidad y así impulsar cambios de comportamiento y decisiones que lleven a conseguir algo que nos encanta: solucionar problemas urbanos y pasito a paso ciudades mejores.  

La Molestia Buena de RESETEO URBANO es esa incomodidad calculada que generamos para que te cuestiones lo que ocurre a tu alrededor. Nuestro objetivo es que, al experimentar esa molestia, te des cuenta de que tu entorno más cercano, tu barrio o tu ciudad tienen un problema y busques una solución. Desde hace muchos años, nos dimos cuenta de que ese uso de la incomodidad para cambiar cosas funciona y en nuestra caja de herramientas urbanas se ha convertido en ese martillo que usamos para que las administraciones públicas, las empresas y sobre todo la ciudadanía se implique en la transformación urbana. Como decía nuestro admirado Risto Mejide en su libro Annoyomics: “Si no molestamos, no existimos.”

La receta de la realidad con sabor a chiste

Sabemos que a nadie le gusta que le digan que su ciudad es una mierda. Por eso, nuestra estrategia es como darle a la gente «pastillas de realidad con sabor a chiste». El humor y nuestro lenguaje canalla son la capa de azúcar que hacen que el mensaje sea digerible y nos ayude a abordar problemas complejos evitando esa fatiga (o en su formato eco) 

Pero ese humor tiene que llevar una base sólida: nuestras datografías urbanas. Los datos no mienten; son la verdad incómoda que mostramos sin filtros. Es la evidencia que demuestra que esa calle, ese parque o ese barrio que te parecen tolerables, son en realidad  lugares que nos afectan a veces incluso a nuestra salud.  Así que nos encanta dar a la gente jarabe de datos y así conseguimos provocar para hacer reflexionar.

¿Qué te parece la receta que usamos en RESETEO URBANO? I+D+H+C
Te mostramos el problema (incomodidad), te la contamos en (datos), te sacamos aunque sea una ligera carcajada  (humor) y te damos la posibilidad de ser parte de la solución (cocreación). Así, la incomodidad deja de ser un estorbo y se convierte en una herramienta.

¡A HACER, no solo a pensar y sentir!

La era de solo «sentir» y «pensar» ya pasó. Ahora, lo que importa es el hacer. No sirve de nada que la incomodidad te haga pensar si no te lleva a la acción. En RESETEO URBANO, pasamos de las ideas a la acupuntura social y urbana, que son pequeñas intervenciones de alto impacto en el espacio público que mejoran la vida de las personas.

Los cambios no vendrán de los grandes planes estratégicos, sino de los pequeños actos que se atreven a ser incómodos. Es hora de dejar de quejarse y empezar a actuar.

¿Qué rincón de tu ciudad te causa la mayor incomodidad?
O mejor… ¿Qué pequeño acto incómodo puedes iniciar en tu entorno más cercano para transformarlo? ¡Cuéntanos en los comentarios o únete a nuestro movimiento para RESETEAR CIUDADES! 

Reseteo Urbano. CO-diseñando ciudades a escala humana. www.reseteourbano.com.

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